Deportes

Vila-real enloquece con sus campeones

El Submarino navegó por un mar amarillo. Vila-real entera se echó a la calle. De los 50.000 habitantes que componen el pueblo de moda en Europa, muy pocos se quedaron en sus casas. La ocasión merecía la pena. No todos los días se celebra una Europa League. El Submarino hizo historia en Gdansk. La fiesta arrancó en Polonia, pero el colofón se vivió en Villarreal, en el pueblo de Pau. Ahora también el de Rulli, el de Gerard, el de Albiol…

Bufandas, tracas y camisetas amarillas hicieron que la localidad castellonense viviera un día histórico. La rúa recorrió toda Vila-real, todos sus puntos. Casi 10 kilómetros de carretera en los que el autobús descapotable fue en volandas. El ‘Vamos Submarino’ fue el grito de guerra de los aficionados y también de los héroes de Polonia. “Es muy lindo terminar una celebración así con la gente”, aseguró Foyth. Bacca también se acordó del esfuerzo realizado por Fernando Roig. “Hemos tenido la suerte de recoger el fruto del trabajo realizado en los últimos 23 años”, aseguró Bacca.

Pero si hubo alguien que disfrutó de la celebración fue Pau Torres, que jugó en casa. El central, emocionado, vio desde lo alto del autobús como sus familiares y amigos le acompañaban en la rúa. “Es increíble ver a mis abuelos en un balcón en casa de mis tíos y poder levantar la Copa y enseñársela. No todos pueden jugar en el equipo de su pueblo y ganar una final. Soñé muchas veces con dar el primer título al club de mi vida y lo he conseguido”, aseguró el central. “Pau y Gerard tienen que quedarse con nosotros. Quiero que jueguen con nosotros en la Champions. El presidente tiene que poner muchos millones para que se queden”, afirmó Capoue, el MVP de la final.

Las colas en la tienda oficial del Villarreal fueron eternas. Todos los seguidores quisieron comprar la camiseta amarilla. Los comercios de la zona se engalanaron para homenajear a los campeones. “Es un orgullo celebrar esto con el pueblo. Estoy muy emocionado”, dijo Moi Gómez mientras sus compañeros le interrumpían con un “Cómo no te voy a querer si fuiste campeón de Europa League por primera vez”. “Me he quedado sin voz de la celebración. Esto supone una gran ilusión para todo el pueblo”, dijo Fernando Roig.

La fiesta, que arrancó pasadas las 19:00 horas, finalizó en La Cerámica, el templo de este Villarreal que ya podrá guardar en sus vitrinas su primer título. La Europa League, de la que no se separaron Gerard Moreno ni Alcácer, lucirá en un sitio muy especial.

Artículos relacionados

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Back to top button
Close
Close