Moda

la sostenibilidad de la industria de la moda en pocas palabras

La sostenibilidad en la industria de la moda ha tomado varios derroteros a lo largo de los a帽os: verde, ecol贸gica, sostenible y circular. Con el auge del fast fashion a mediados del siglo pasado, naci贸 una contranarrativa: un llamamiento a utilizar los materiales y las materias primas de forma sostenible, as铆 como el respeto por las personas y los animales. En abril se cumplieron ocho a帽os desde el desastre del Rana Plaza, momento en el que la sostenibilidad pas贸 a ser definitivamente el centro de atenci贸n. Aunque el sector a煤n est谩 lejos de donde quiere estar, se han dado pasos importantes.

Despu茅s de muchas investigaciones y entrevistas con varias organizaciones y expertos, ha surgido una nueva hip贸tesis: La sostenibilidad de la industria de la moda es todo menos lineal. Hay iniciativas progresistas, pero tambi茅n hay empresas que s贸lo suman a帽os o incluso que ni est谩n pensando activamente en la sostenibilidad. El t茅rmino “sostenibilidad” ya fue definido por las Naciones Unidas en 1987, pero tuvo que pasar mucho tiempo antes de que la palabra sostenibilidad se integrara en la industria de la moda. En el caso de la 鈥渃ircularidad鈥 ha ocurrido algo similar. Pasaron al menos diez a帽os antes de que la palabra fuera utilizada por las marcas. Por lo tanto, en este art铆culo no encontrar谩s una l铆nea de tiempo lineal, porque el desarrollo de varias tendencias est谩 entrelazado. Por eso, presentamos una selecci贸n de momentos importantes, precursores, y la definici贸n de la moda “eco”, sostenible y circular.

Eco

Empecemos hablando del t茅rmino “eco”. Hoy en d铆a, en el a帽o 2021, es el t茅rmino que siguen utilizando las empresas para describir sus iniciativas, colecciones y productos. Willa Stoutenbeek, experta en sostenibilidad y fundadora de la agencia de marcas y comunicaci贸n W.Green de 脕msterdam, asegura que no ve una diferencia muy clara entre “eco” y sostenibilidad. Seg煤n Stoutenbeek, las marcas siguen utilizando el t茅rmino “Eco”, pero para ella tiene una connotaci贸n un poco anticuada.

La “moda ecol贸gica” se define como una marca o l铆nea que intenta minimizar su impacto en el medio ambiente y, a menudo, en la salud de los consumidores y trabajadores, seg煤n las Naciones Unidas. La experta en sostenibilidad y autora de “Esta es una buena gu铆a – para un estilo de vida sostenible” Marieke Eyskoot, tambi茅n define la moda ecol贸gica como aquella que se hace respetando el medio ambiente. Eco es la abreviatura de ecolog铆a, que es el estudio de la interacci贸n entre los organismos y su entorno. A estas alturas, mucha gente sabe que la producci贸n de moda puede tener efectos muy negativos en los trabajadores por las condiciones en las que trabajan y por los productos qu铆micos utilizados en la producci贸n de ropa. La moda ecol贸gica se acerca a menudo al t茅rmino “moda 茅tica”, que tambi茅n fue definido por las Naciones Unidas en 1987. La moda 茅tica se centra en cuestiones como salarios dignos, condiciones de trabajo, el bienestar de los animales y la moda vegana. Eyskoot tambi茅n afirma que la moda “ecol贸gica” y la moda “justa” son diferentes, ya que la primera cuida de la naturaleza y la segunda se hace en buenas condiciones de trabajo.

El efecto de la industria de la moda sobre el medio ambiente y las personas fue tomando cada vez m谩s protagonismo en los a帽os ochenta y noventa. Un buen ejemplo es el icono Katherine Hamnett y su marca hom贸nima. Hamnett es ahora conocida como defensora de la sostenibilidad, pero en 1989 ella misma empez贸 a analizar su negocio. “No esper谩bamos encontrar nada malo”, dijo a Vogue UK en una entrevista de junio de 2019. Hamnett encarg贸 una investigaci贸n sobre el impacto medioambiental y social de la moda. “Miles de muertes por envenenamiento accidental en la industria del algod贸n, gente trabajando en las peores condiciones laboralesm rozando la esclavitud; cada fibra y proceso ten铆a un impacto negativo”. Tras la investigaci贸n, Hamnett se pas贸 al algod贸n org谩nico y trajo su producci贸n a Europa, y a partir de ese momento llev贸 a cabo muchas m谩s acciones en materia de sostenibilidad.

En 1989 tambi茅n se fund贸 una organizaci贸n que ahora es muy conocida: Campa帽a Ropa Limpia. Esta red mundial se dedica a mejorar las condiciones de trabajo en la industria de la moda y la ropa deportiva. En la actualidad, 230 organizaciones est谩n vinculadas a Campa帽a Ropa Limpia. Con la creaci贸n de Campa帽a Ropa Limpia, el inter茅s por parte de las Naciones Unidas y ejemplos como el de Katherine Hamnett, est谩 empezando a cambiar el enfoque hacia mejores pr谩cticas en la industria de la moda. Pero, como ha demostrado la historia varias veces, se necesita un gran catalizador para hacer que la gente reflexione de verdad.

A principios de los a帽os noventa, la “moda ecol贸gica” adquiere un gran protagonismo cuando salen a la luz varios informes sobre empresas de moda que fabrican su ropa en talleres clandestinos. En estos peque帽os talleres, los art铆culos se fabrican en malas condiciones de trabajo. En 1991, el activista, periodista y escritor Jeffrey Ballinger public贸 un informe sobre una f谩brica de Nike en Indonesia, en el que afirmaba que trabajaban menores, no se pagaba el salario m铆nimo y las condiciones de trabajo eran perjudiciales para la salud. Al art铆culo de Ballinger le han sucedido otras denuncias, pero de otras marcas, en los que se expone el impacto del auge de la industria de la moda en los pa铆ses donde se fabrican los productos.

Un a帽o despu茅s, las Naciones Unidas presentan la Agenda 21 durante la Cumbre de la Tierra celebrada en Brasil en 1992. La Agenda 21 es un plan de acci贸n para crear una asociaci贸n mundial para construir un desarrollo sostenible que mejore la vida de las personas y proteja el medio ambiente. Ese momento fue muy importante tanto para la “sostenibilidad” como para la “moda ecol贸gica”.

Entre los precursores de la “moda ecol贸gica” se encuentran Katherine Hamnett, as铆 como la marca de ropa outdoor Patagonia, que pas贸 a utilizar 煤nicamente poli茅ster reciclado en 1992 y algod贸n org谩nico en 1996. Tambi茅n la marca People Tree, fundada en 1991, se menciona a menudo como pionera del movimiento. Esta marca trabaja desde su fundaci贸n con altos est谩ndares 茅ticos y medioambientales, y fue la primera marca de moda en recibir el sello de Comercio Justo. Esprit tambi茅n se menciona a menudo como una de las marcas vanguardias debido al lanzamiento de su “ecollection” en 1992. La l铆nea est谩 hecha con algod贸n org谩nico y se presta especial atenci贸n a las condiciones de trabajo de las f谩bricas. 驴Fue la l铆nea eco de Esprit la primera a nivel mundial de una marca de moda? No. Pero era una l铆nea ecol贸gica desarrollada por una gran empresa de moda y distribuida internacionalmente.

Sostenibilidad

Hasta 1987 la palabra “sostenibilidad” no se defin铆a en la forma en que la conocemos hoy. La definici贸n fue creada por las Naciones Unidas para: “Satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus necesidades”. La definici贸n fue propuesta por la Comisi贸n Brundlandt en el informe “Nuestro futuro com煤n”, que trataba sobre el “desarrollo sostenible”. El mismo informe define tambi茅n los t茅rminos “moda r谩pida”, “moda lenta” y “moda 茅tica”.

La experta Eyskoot considera que la moda sostenible es una combinaci贸n de moda ecol贸gica y justa, es decir, ropa que se fabrica respetando a las personas y a nuestro entorno. “Eso incluye toda la cadena de la ropa y el impacto de la producci贸n en todo y todas las personas de nuestro planeta”, afirma. Willa Stoutenbeek, experta en sostenibilidad y fundadora de la agencia W.Green, est谩 de acuerdo con esta definici贸n de moda sostenible. La atenci贸n hacia la sostenibilidad ya empez贸 hace 25 a帽os, dice Eyskoot, pero la sostenibilidad no se puso realmente en el mapa hasta hace pocos a帽os.

Poco despu茅s del cambio de siglo, la palabra “sostenibilidad” apareci贸 en la comunicaci贸n de varias marcas, eventos de moda y colecciones. En 2008, por ejemplo, la marca Laura Bailey convoc贸 un concurso en el que los participantes pod铆an desarrollar una l铆nea sostenible para una marca existente. La Cumbre de la Moda 2009 tambi茅n prest贸 atenci贸n a la sostenibilidad, y en Benelux se lanz贸 el segmento sostenible Mint en la feria Modefabriek en Pa铆ses Bajos, en 2011. Fue la primera vez que se lanzaba un segmento de sostenibilidad en una feria de moda internacional.

Aunque la definici贸n de sostenibilidad existe desde hace d茅cadas y se le ha prestado atenci贸n en ciertos c铆rculos, el desastre del Rana Plaza en Bangladesh provoc贸 realmente un giro en la industria de la moda. “Se vio que la atenci贸n aument贸 de repente, lo que fue muy frustrante”, dice Stoutenbeek. “Despu茅s de todo, 驴tiene que ocurrir algo as铆 para que la gente piense por fin en la sostenibilidad?” La cat谩strofe de 2013 caus贸 1.134 muertos y 2.500 heridos. Dos d铆as antes de la cat谩strofe, hab铆a grandes grietas en las paredes y techos del edificio, pero los trabajadores del sector textil tuvieron que ir al trabajo. Si no lo hac铆an, se les amenazaba con el despido. La cat谩strofe puso de manifiesto algunas malas pr谩cticas dentro de la industria: grandes marcas de ropa estaban vinculadas a las f谩bricas del edificio Rana Plaza: la espa帽ola Inditex, C&A, Mango, Primark y Benetton. El momento se帽alaba la importancia de la responsabilidad social de las empresas. Desde la cat谩strofe, se ha fijado el D铆a de la Revoluci贸n de la Moda el 24 de abril, d铆a en que ocurri贸 el desastre. Se trata de un recordatorio anual y cada a帽o la organizaci贸n pide a los consumidores que pregunten a las marcas qui茅n ha hecho su ropa y en qu茅 condiciones de trabajo.

Dos a帽os despu茅s de la cat谩strofe, tambi茅n se presentaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Se trata de 17 objetivos que las Naciones Unidas quieren alcanzar para 2030. Entre ellos se encuentran el agua limpia, la energ铆a limpia, las ciudades y comunidades sostenibles y el consumo y la producci贸n responsables. Son puntos en los que la industria de la moda puede y debe desempe帽ar un papel importante. Muchos de ellos se siguen utilizando en la comunicaci贸n de las marcas para impacto.

Como la “sostenibilidad” abarca tantos aspectos, existe el riesgo de que se produzca el “greenwashing”. Despu茅s de todo, si se utiliza algod贸n org谩nico, 驴significa que se es sostenible? No siempre, sobre todo si se observan tambi茅n las condiciones de trabajo y los m茅todos de transporte, por mencionar solo algunos aspectos adicinales. Muchas marcas han introducido “art铆culos sostenibles” o colecciones, pero el grado de sostenibilidad de estos productos es dif铆cil de determinar tanto para los consumidores como para los expertos. Por ejemplo, hace algunos a帽os, la colecci贸n Conscious de H&M recibi贸 muchas cr铆ticas. Se dice que la colecci贸n est谩 hecha con tejidos ecol贸gicos como el algod贸n org谩nico y el poli茅ster reciclado, pero no se abordan otros aspectos de la sostenibilidad. Las cr铆ticas que reciben las empresas cuando ofrecen art铆culos m谩s sostenibles es algo que impide que muchas marcas lo comuniquen, se帽ala Stoutenbeek. La transparencia puede ayudar. Admitiendo que a煤n no se es perfecto ni mucho menos, pero que la empresa est谩 trabajando en la sostenibilidad. Stoutenbeek pone el ejemplo de Ace & Tate, que al publicar su primer informe de sostenibilidad reconoci贸 que a煤n le quedaba mucho camino por recorrer, pero que llevaba tiempo trabajando en materia de sostenibilidad y que ahora era el momento de ser transparente al respecto. Desde entonces, todos los objetivos de sostenibilidad de la marca est谩n en su web y la marca afirma que “crecer谩n y cambiar谩n a medida que lo haga la industria”.

Circularidad

Descubramos qu茅 nos lleva a la palabra circularidad. Incluso antes de que se utilice el t茅rmino moda circular, se introduce por primera vez el concepto de “de la cuna a la cuna”. A principios del milenio, se publica un libro sobre el uso de los residuos como materia prima, uno de los principios de la circularidad. El libro “Cradle to Cradle: Remaking the Way We Make Things”, de Michael Braungart y William McDonough, ha causado un gran revuelo desde su publicaci贸n en 2002. El libro del qu铆mico alem谩n y el arquitecto estadounidense es en realidad un manifiesto sobre c贸mo establecer un modelo de dise帽o de la cuna a la cuna. A este libro se le atribuye el conocido credo “reducir, reutilizar, reciclar”, un credo que ahora se relaciona con la circularidad. El concepto de “de la cuna a la cuna” se plant贸 as铆 como una semilla a principios de siglo y ha crecido mirando hacia la sostenibilidad.

La atenci贸n por la econom铆a circular est谩 pasando cada vez m谩s a un primer plano y en 2013 la Fundaci贸n Ellen MacArthur, ahora conocida defensora de la sostenibilidad en la industria de la moda, lanz贸 la Econom铆a Circular 100, una red de empresas e innovadores que quieren crear una econom铆a circular. Cuando se le pide que defina la moda circular, la Fundaci贸n Ellen MacArthur aborda primero, por escrito, los principios de la econom铆a circular, que giran en torno al dise帽o. Esta econom铆a tiene tres principios: dise帽ar sin residuos ni contaminaci贸n, centrarse en el uso de productos y materiales durante el mayor tiempo posible y regenerar los sistemas naturales. “Hemos trabajado con cien expertos de las principales organizaciones del mundo de la moda para determinar qu茅 significa esto para la industria de la moda”, escribe la fundaci贸n a FashionUnited. “Como resultado, hemos creado una visi贸n de la econom铆a circular para la moda, en la que la ropa debe usarse m谩s a menudo, los productos deben estar dise帽ados para ser reutilizados y fabricados con fuentes seguras, recicladas o renovables”.

El t茅rmino “moda circular” fue supuestamente acu帽ado en 2014 por Anna Brismar, una experta sueca en econom铆a circular. En ese momento, Brismar estaba trabajando en la creaci贸n de un evento de moda sostenible en Estocolmo y present贸 el concepto y los principios fundamentales de la moda circular a todas las marcas y panelistas participantes. Ese mismo a帽o, la palabra “circular” ya aparec铆a en la Memoria de Sostenibilidad de la cadena de moda H&M. El grupo escribe que quiere pasar de un modelo de producci贸n lineal a un modelo circular.

Cuando se le pregunta por el punto de inflexi贸n en el 谩mbito de la moda circular, la Fundaci贸n Ellen MacArthur indica el a帽o 2017. En ese a帽o, la fundaci贸n lanz贸 el informe “Una nueva econom铆a textil: redise帽ar el futuro de la moda”. El informe puso de manifiesto las oportunidades de la econom铆a circular y, desde entonces, han aparecido muchos modelos de negocio nuevos, varios de los cuales se han convertido en actores principales, informa la fundaci贸n. La Fundaci贸n Ellen MacArthur menciona plataformas de alquiler y reventa como Rent the Runway, Vinted y Vestiaire Collective. Seg煤n la fundaci贸n, el hecho de que varias de estas empresas hayan alcanzado un valor de mercado de m谩s de un mill贸n de d贸lares indica que existe un impulso sin precedentes en la industria de la moda para implantar modelos de negocio circulares que les permitan crear nuevas fuentes de ingresos, sin necesidad de fabricar nuevos productos.

El a帽o 2017 es tambi茅n el a帽o en el que C&A lanz贸 su “primera colecci贸n cradle to cradle al mundo”. La colecci贸n de camisetas estaba hecha de algod贸n 100% org谩nico y dise帽ada para ser reutilizada o reciclada. Una camiseta de la colecci贸n se compostaba por completo en 11 semanas, seg煤n declar贸 la marca en aquel momento Don Brenninkmeijer, Director de Marca, Cliente y Sostenibilidad de C&A, a FashionUnited. Ese mismo a帽o, en la Cumbre de la Moda de Copenhague, 142 marcas de moda prometieron presentar una estrategia clara sobre innovaci贸n circular. Un a帽o despu茅s, 64 marcas presentaron realmente sus objetivos individuales para conseguir un sistema de moda circular. Entre ellas, Adidas, Ecoalf, Ganni, Filippa K, Nudie Jeans, H&M, Lacoste y Mud Jeans. En junio de 2020, los directores generales de H&M, Burberry y Stella McCartney firmaron un compromiso para seguir construyendo en este sentido. Seg煤n la Fundaci贸n Ellen MacArthur, entre los precursores del compromiso con la econom铆a circular se encuentran el Grupo H&M, Timberland y Tommy Hilfiger.

Algunas marcas han lanzado una prenda circular como una camiseta, un pantal贸n, o una l铆nea circular, o una colecci贸n c谩psula. Sin embargo, Stoutenbeek advierte que la palabra “circular” es la 煤ltima tendencia del 鈥済reenwashing鈥. “A menudo la palabra se utiliza cuando se usan materiales reciclados en una colecci贸n, pero la circularidad tiene que ver con un c铆rculo cerrado, un bucle cerrado”.

Hacer que la industria de la moda sea m谩s sostenible: 驴C贸mo conseguirlo?

Nos situamos en el a帽o 2020 y en las consecuencias de la pandemia del coronavirus. Como se ha descrito anteriormente, hubo varios catalizadores a principios de la d茅cada de 1990 y en 2013, por lo que se volvi贸 a centrar la atenci贸n en el impacto de la industria de la moda. Stoutenbeek se帽ala que la pandemia del corona, ha puesto el foco sobre la sostenibilidad del sector y el lado humano de la cadena de producci贸n. Han salido a la luz informes sobre marcas que cancelaron pedidos o se negaron a pagar, y estas decisiones afectaron a las personas de los lugares de producci贸n en pa铆ses lejanos, que a menudo no tienen un salario digno. Una vez m谩s, qued贸 claro que las cosas ten铆an que cambiar. El hecho de que el actual sistema de la moda ya no es viable tambi茅n qued贸 patente en los llamamientos masivos de varios grupos de dise帽adores y profesionales del sector. Basta con pensar en “Una carta a la industria de la moda” de Dries van Noten o Giorgio Armani, que tambi茅n se pronunci贸 al respecto. Stoutenbeek ya sinti贸 en enero de 2020, justo antes de la pandemia mundial, que algo estaba cambiando. Espera sinceramente que ahora pueda producirse un cambio real, pero califica como lamentable que, al igual que con Rana Plaza, tenga que ocurrir una cat谩strofe para que se preste mayor atenci贸n a los problemas de sostenibilidad en la industria.

Seg煤n Stoutenbeek, las marcas piensan que siempre tienen que hacer las cosas perfectamente y de inmediato. “Ciertamente, antes era as铆. Si quer铆as operar en materia de sostenibilidad, ten铆as que ser muy duro. Hoy en d铆a, las marcas j贸venes quieren colaborar y mejorar la industria de forma conjunta, pero todav铆a hay marcas que no lo desean. Las marcas que tienen un rechazo total a la industria de la moda, pero como resultado a veces no llegan al p煤blico objetivo al que quieren llegar para provocar el cambio”. El empresario dice que cada paso adelante cuenta. “Una marca se centra en los salarios, otra en los materiales. Es importante que las marcas tengan una motivaci贸n intr铆nseca para ser m谩s sostenibles y se desaf铆en constantemente. Por ejemplo, ArmedAngels y Patagonia, siguen siendo muy cr铆ticos consigo mismos. Revisan constantemente lo que pueden hacer mejor, porque lo que era bueno la semana pasada, no lo es ahora. Eso puede ser agotador a veces, pero es bueno que sigan desafi谩ndose a s铆 mismos. Dicen que se quedan con lo mejor, pero que tambi茅n siguen buscando mejores alternativas”.

El tiempo que pasar谩 antes de que la industria de la moda sea significativamente m谩s sostenible y/o circular sigue siendo una inc贸gnita. Seg煤n una investigaci贸n realizada por The Business Research Company en 2020, el mercado de la moda sostenible crecer谩 hasta alcanzar un valor de mercado de 9.810 millones de d贸lares en 2025 y de 15.170 millones en 2030. As铆 que se espera un crecimiento del segmento de la moda sostenible, pero est谩 por ver si realmente ir谩 tan r谩pido. Esperemos que no sea necesaria otra cat谩strofe mundial para hacer reflexionar a la industria. Esperemos que vengan tiempos mejores.

Este art铆culo ha sido previamente publicado en FashionUnited.NL y elaborado con la colaboraci贸n de la Fundaci贸n Ellen MacArthur, Fashion for Good, Marieke Eyskoot, Willa Stoutenbeek y el archivo internacional de FashionUnited. Traducci贸n: Veerle Versteeg.

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